Un embrioncito congelado

¡Hola a tod@s!

Al final, de los cuatro embrioncitos que teníamos, sólo uno llegó a blasto y ya está congeladito. Esperábamos que las cosas salieran mejor, pero ahí tenemos a un campeón y el corazón se me llena de esperanza.

La embrióloga nos estuvo enseñando el vídeo donde se veía su evolución en esos cinco días y, para que lo entendiésemos, nos lo comparaba con las fotos que aparecían en un libro… Dolorida, un poco triste, pero qué bonito fue verlo.

Por otra parte el médico, apoyado también por la apreciación de la embrióloga, nos comentó el siguiente paso a seguir si así lo decidíamos: Al haberme hiperestimulado y viendo que, aunque se consiguieron un gran número de ovocitos, la calidad de los mismos era baja, la solución que nos da es pautarme la dosis mínima de menopur y conseguir que crezcan de dos a tres folículos de una calidad mayor y así poder hacer la transferencia con otro embrioncito más y tener más posibilidades de embarazo.

Le vi involucrado, sincero y que nos quiere ayudar a conseguir nuestro sueño. Si algo destaco de él y valoro enormemente es la gran calidad humana que tiene.

¿Que qué vamos a hacer? Pues intentarlo… ¡por supuesto! Lo único que ahora toca seguir reposando por la hiperestimulación, pero ya tenemos claro el siguiente paso y me gusta tenerlo “contralado”.

Ahora nos toca seguir cuidándonos, mejorar un poquito más nuestro estilo de vida y pensar en ese embrioncito campeón que tenemos al que llamamos nuestro primer Frigo Pollito.

¡Mil besos y a seguir luchando por vuestro sueño!

Fofucheando y más

Hoy, al tener que guardar reposo en casa por riesgo de complicaciones por la hiperestimulación y para evitar por unos momentos estar dándole vueltas a lo mismo, he pensado en escribir esta entrada para enseñaros algunos manualidades que hago en mi escaso tiempo libre.

Hace un año, después de una baja laboral de más de cuatro meses por una enfermedad que no me permitía salir a la calle, comencé a ver vídeos e intenté aprender a hacer las conocidas Fofuchas. Así, poco a poco, fui creando otras cositas y regalándolas.

Espero que os gusten y si alguna vez queréis hacer algún regalo y pensáis que puedo hacer algo que os guste, o queréis animaros y os puedo ayudar explicándoos algo, no dudéis en escribirme.

¡Besos!

 

 

 

 

Segunda punción… Cuatro nuevas oportunidades

A dos días de mi segunda punción sigo bastante dolorida, apenas puedo andar del sofá al baño, del baño a la cama y poco más. Además sólo puedo estar tumbada o semi sentada porque los pinchazos son fuertes.

No me asusta el dolor, pero sí que algo pueda ir mal. Esta mañana me he pesado y he subido sólo 100 gramos, así que la temida hiper estimulación ovárica parece que no va a aparecer.

El resultado de la punción fueron diecisiete ovocitos de los cuales sólo ocho estaban maduros y han fecundado cuatro. Ayer lloré mucho al recibir la llamada de la embrióloga. La cara de mi marido también cambió al escuchar el resultado. Son cuatro grandes esperanzas que nos harán estar pegados al teléfono diariamente a ver como evolucionan. Ya sabéis como es esto: Lo cuentas a alguien que no ha pasado por ello y parece “fácil” pero no entienden todo lo que hay detrás.

No dejas de pensar, aunque intentas que no sea así, en los pinchazos, en la incertidumbre, en el miedo, en las ganas de que esto salga bien, en rendir en el trabajo, en ausentarte del mismo por el menor tiempo posible, en cómo multiplicarte para estar en todo, en aguantar el tipo cuando ves a alguien que está esperando a su bebé, en sonreir para que los demás no se preocupen, en seguir siendo la misma… Son tantas cosas y tantas cargas las que nos echamos encima que, añadiendo lo hormonadas que estamos, se sufre y mucho.

Por eso, porque estamos al límite en cada paso, necesitamos “parar” en algún momento, darnos cuenta lo fuerte que somos por aguantar todo el proceso, lo valiente que resultamos por luchar por lo que queremos a pesar del miedo, pero sobre todo, por el AMOR tan grande que tenemos dentro, que daríamos lo que fuera por conseguir nuestro sueño de ser mamás.

Gracias LUCHADORAS por estar ahí, mucho ánimo en todas las etapas de vuestros tratamientos y seguid luchando por vuestro sueño.

También quiero agradecerle a mi marido, mi amor, mi compañero, mi apoyo… Quien siempre está a mi lado para recordarme que este proceso es cosa de dos (a pesar de lo gruñona que he estado en este último mes) y quien me abraza tan fuerte que aunque, en broma le digo que un día me va a romper, en realidad consigue recomponerme.

Un beso enorme!

Clouds spelling out dream in the sky
Clouds spelling out dream in the sky

Mi primer tratamiento ICSI

¡Hola de nuevo!

A cada una de nosotras nos personalizan los tratamientos adaptándolos a nuestras necesidades, pero una cosa está clara: cuando te enfrentas por primera vez a una FIV o ICSI, se nos plantean muchas dudas sobre cómo será todo… ¿cuántas veces me tendré que pinchar? ¿cómo me sentiré? ¿cuánto cuesta la medicación? y un sin fín de innumerables preguntas a las que acabamos buscando respuestas.

El pasado mes de julio pasé por una ICSI y actualmente estoy medicándome para una segunda por lo que, para quien le pueda servir, en este blog voy a explicar todo el primer tratamiento.

Lo primero, contaros que tengo SOP y migrañas con aura, por este motivo nunca he podido tomar nada hormonal y mi marido astenooligozoospermia (bichitos vaguetes, escasos y un poco feillos)

En las dos clínicas que consultamos (IVI y Ruber) nos dieron la misma solución: ir directamente a ICSI, pero por mi hormona antimulleriana taaaaaaan elevada (17 ng/ml), tendrían que darme una dosis muy bajita.

Los días previos a la toma de decisión de a qué clínica íbamos a hacer el tratamiento estuve realmente nerviosa, pero en el momento que me bajó la regla y tuve que llamar para pedir la primera cita, lo tuve claro y “me relajé”

En esta primera consulta vieron que tenía 29 folículos en el ovario derecho y 31 en el izquierdo y la dosis que me mandaron fue de 112,5 de Menopur, cada día, a las 21:00 de la noche.

Como me gusta tener todo bajo control, le pedí a mi marido que me hiciese una tabla en excel (él disfruta haciendo cosas de estas) para ir apuntando la dosis, el lado en el que me tocaba pincharme, el peso (me preocupaba/preocupa en exceso sufrir una hiperestimulación) y comentarios sobre las revisiones y mis sensaciones físicas. Pongo una imagen por si también os sirve a vosotras:

tabla-icsi

El tratamiento transcurrió tranquilo, no tuve ninguna reacción a los medicamentos, ni ningún dolor de cabeza. Sólo en los días previos y posteriores a la punción me sentía hinchada y tenía molestias en los ovarios, pero eran totalmente soportables.

De la punción ni me enteré por la sedación y si lo pasé un poco “regular” fue en la transferencia que tuve que esperar media hora de más y con la vejiga tan llena me resultó desagradable que me apretaran con el ecógrafo tan fuerte, pero no fue dolor, sólo una sensación extraña que hizo que el momento no fuera tan idílico como me imaginaba.

Mi peor momento fue el día siguiente al resultado de la Beta (nuestro primer y espero que último negativo) donde tras suspender desde el día anterior todo el tratamiento hormonal, mi cuerpo necesitó desahogarse y no podía parar de llorar. Ese mismo día me bajó la regla y al día siguiente volví a sonreir y a pensar en positivo.

Ahora llevo dos semanas pinchándome Decapeptyl (esta vez han optado por un ciclo largo) y hoy me ha bajado la regla, así que el lunes tengo que acudir a consulta a ver qué dosis de menopur me mandan esta vez.

¿Vosotras qué tal lleváis los tratamientos?

Os dejo mi email por si queréis que explique el motivo de mi decisión por una de las dos clínicas que os he comentado o para cualquier otra cosa en la que os pueda ayudar o detallar: minuevomundo_2016@hotmail.com

¡Muchos besos LUCHADORAS!