Las agujas y yo… Ya somos (casi) amigas

jeringuilla

Nunca he sido amiga de las agujas (ni ellas de mi…) Soy de las que el corazón se le acelera y le entran ganas de salir corriendo con tal de evitar el pinchazo antes de un análisis.

Rara es la vez que me encuentran la vena (estoy segura que se esconde a propósito…) y casi siempre me acabo llevando pinchazos de regalo.

Y sí, lo confieso: aún no ha habido día que, a mis treinta y seis años, me haya enfrentado a un análisis yo solita… Así que imaginaros el pánico que me entró cuando el médico empezó a explicarme cómo debía inyectarme para empezar con el tratamiento de Fecundación in Vitro… Menos mal que nos apuntó las dosis y todo lo demás muy  detalladamente y que mi marido estaba prestando atención, porque a mi me entró una aprensión horrible que me impidió concentrarme.

Llegó el primer día y en si los pinchazos no resultaron ni mucho menos tan malos como me imaginaba. Eso sí: es mi marido quien me pincha mientras yo me aprieto la “chichota” de la tripa y giro mi cabeza para el lado contrario cual muñeca diabólica.

Y contaros que, a pesar de sufrir migrañas con aura y, por consiguiente, tener contraindicado cualquier tratamiento hormonal, no padecí ninguna durante el tiempo que me estuve inyectando. Actualmente me está sucediendo lo mismo: estoy haciendo un ciclo largo y llevo 10 días de pinchazos y lo mismo: ni rastro de un dolor de cabeza (¡y que siga así!)

¿Vosotras qué tal lleváis los pinchazos? ¿Sois capaces de hacerlo solas? ¿Qué protocolo estáis siguiendo?

Muchos besos LUCHADORAS!

El proyecto más importante: Ser mamá

En mi primera entrada voy a escribir sobre el proyecto más importante al que me estoy enfrentando.

Después de más de un año intentando quedarme embarazada, un año de parón por una enfermedad y un par de meses de estudios en dos clínicas de fertilidad, nos derivaron directamente a un tratamiento de Fecundación in Vitro.

Diagnosticada con Síndrome de Ovarios Poliquísticos sin posibilidad de tratamiento hormonal por tener migrañas con aura, tomamos la decisión de someternos al tratamiento.

Agujas, hormonas, quirófano, punción… miedo y nervios mezclados con la ilusión de luchar por este sueño.

Tendré miedos y temores… pero lo que más ganas tengo es de luchar, vencer y seguir adelante.

 

Mi Nuevo Mundo

A veces la vida te sorprende con cosas realmente excepcionales y también con algunas que, de poder elegir, preferiríamos no pasar por ellas.

Experiencias parecidas a segundas oportunidades donde, después de pelear contra ellas, encontramos una parte de nosotros mismos que no conocíamos.

A mis treinta y seis años me encuentro en uno de estos momentos: nuevos proyectos, nuevas ilusiones y renovadas ganas de sonreir a la vida. Esto es “Mi Nuevo Mundo”, un blog que lo conformarán experiencias, ilusiones, sentimientos… Un camino por recorrer juntos.

Bienvenid@s a un trocito de Mi Nuevo Mundo